
El aprendizaje basado en juego se trata de promover actividades recreativas, lúdicas y divertidas diseñadas con un propósito formativo específico, por ejemplo: un juego de memorama de animales promueve el reconocimiento e identificación de diversas especies, a la vez que fortalece la capacidad de recordar nombres, figuras y ubicaciones.
Todos los juegos pueden tener un propósito de aprendizaje, no importa su formato, ya sean juegos de mesa, deportivos o videojuegos.
El primer paso importante es reconectar con tu gusto por jugar. ¿Recuerdas cuál era el juego que más te gustaba cuando tenías 8 años? ¿Con quiénes jugabas? ¿De qué se trataba? ¿Qué capacidades y habilidades desarrollaste mientras jugabas?
Puedes involucrarte y promover el juego con las niñas y niños que cuidas, acompañas o formas; la manera más sencilla de hacerlo es participar activamente en este, compartiendo el tiempo de juego, o bien, puedes moderar, lo que implica que tú seas quien organiza, orienta y facilita que otras personas puedan seguir la dinámica del juego que elijas.
De la manera que decidas involucrarte, siempre es importante que tengas claro el objetivo, contenido y dinámica del juego que promueves; asegurándote que es adecuado para la edad, nivel de escolaridad, habilidades y capacidades de las personas que lo practicarán, y que los contenidos respetan sus derechos y las acciones propuestas no implican algún tipo de riesgo.
Cualquier momento es bueno para promover el aprendizaje basado en juego, ya que permite romper la manera habitual en la que aprendemos. Sin embargo, algunos momentos clave para hacerlo son:
Consiste en 10 retos basados en aventuras que están diseñadas para que quienes jueguen puedan echar a volar la imaginación mientras se sitúan en escenarios específicos (el espacio, la selva, el viejo oeste…) y ponen en práctica sus habilidades, al mismo tiempo que adquieren nuevas. Estos retos pueden llevarlos a cabo con otras personas de su edad o mayores, aunque también pueden realizarlos de manera individual.
Las aventuras están diseñadas para desarrollarse de manera autónoma, pero siempre es bueno contar con alguien que pueda acompañarles y divertirse con ellas y ellos.
Es una biblioteca de video juegos educativos adecuados y cuidadosamente seleccionados para jugadores de 6 a 12 años. Estos les permitirán fortalecer conocimientos y habilidades, ya que corresponden a distintas áreas de aprendizaje: lógica matemática, lenguaje, geografía, ciencias naturales, inglés y cultura general.
Son una serie de juegos mentales que, además de poner en práctica habilidades cognitivas y estimular la memoria mediante ejercicios debidamente planeados y estructurados de manera ágil, permiten desarrollar la destreza mental de quienes decidan aceptar el reto de jugar.
Entre estos juegos, podrás encontrar sopas de elementos, laberintos y ejercicios de origami para crear diferentes figuras de animales. También podrás promover el conocimiento de los derechos de la niñez de manera divertida usando el Memorama y el juego de Mitos y Realidades.
Diversas instituciones públicas y sociales han identificado el potencial del juego para el desarrollo de habilidades y capacidades, así como para que niñas, niños y adolescentes adquieran conocimientos y, sobretodo, tengan la inquietud por seguir aprendiendo.
Algunas escuelas, albergues para infancias y para personas en movilidad en distintos estados de la República Mexicana, han incorporado a su quehacer las actividades propuestas por el Modelo para la Inclusión Educativa de Niñas, Niños y Adolescentes en Movilidad Humana (MIE) fundamentado en el aprendizaje basado en el juego.